
Escrito por Javier Giral Palasí.
Bien, ya hemos visto anteriormente que el fascismo es una ideología creada por un socialista marxista como Mussolini que unieron a ese socialismo revolucionario inspirado en la praxis de Lenin y su estado soviético, un nacionalismo exacerbado. Hemos visto también que sería más apropiado llamar genéricamente a esta ideología como nacional-socialista o como un socialismo nacional en vez de fascista, y que además no deriva de la derecha ni se trata de la «extrema derecha». Comunismo y fascismo no son extremos ideológicos que se tocan como dicen a veces, sino primo-hermanos del tronco común socialista y que competían por ganarse a la clase obrera y hacer su propia revolución, persiguiéndose unos a otros pues afortunadamente los socialistas tienen la sana costumbre de liquidarse entre sí.
Hoy quiero detenerme en un símbolo no menos importante: la bandera roja nacional-socialista de Hitler. Al igual que la mayoría tras repetir continuamente el acrónimo de «NAZI», una creación de la izquierda, pues Hitler siempre habla en sus discursos del partido o del movimiento nacional-socialista, ya no ven el nombre de aquel partido, tampoco parece que tras la esvástica hayan visto la bandera roja y socialista.
La esvástica es recogida como símbolo de la superioridad de la raza aria de los pueblos germánicos (=nacionalismo), pero detrás hay una bandera roja, y el rojo en la simbología socialista es utilizado como metáfora de la sangre obrera derramada en su lucha. Pues el «fascismo» no viene de la derecha sino de la izquierda y del socialismo, y tuvo el mismo espíritu genocida y liberticida que el marxista.






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